Nuestro sistema de distribución funciona bajo un modelo de rotación de envases, en el cual se intercambia un botellón vacío por uno previamente procesado y listo para su uso.
Este modelo permite mantener condiciones más consistentes en cada entrega, garantizando continuidad operativa y control en el servicio.
Cuando el cliente utiliza envases propios, es importante asumir su limpieza y mantenimiento periódico para evitar deterioro en las condiciones de uso.
Mantener los botellones en buen estado no solo prolonga su vida útil, sino que también contribuye a preservar la calidad del agua en cada consumo.